Voy a la Barberia a hacerme un corte y la recepcionista me trata mal
Voy a la Barberia a hacerme un corte y la recepcionista me trata mal La barbería «Cortes de Oro» era un lugar vibrante, lleno de música, risas y el aroma a loción de afeitar. Los sillones de cuero estaban ocupados por clientes que pagaban altas sumas por el mejor servicio de la ciudad. De repente, la puerta […]


